Viviendo

landscape-1777275_960_720

La vida pasa, se esfuma, se va en un suspiro y viene en otro.

Porque se convierte en efímera junto con el tiempo, que no se detiene y con el que luchamos para pausar, adelantar, sin querer darnos cuenta de que seguirá y nosotros con él.

Nunca sabes en qué instante de tu vida todo se frenará en seco, el mundo dejará de dar vueltas y lo que antes era cotidiano, se convierte en vital.

Porque huimos de la rutina, nos quejamos por ver las horas pasar, por no verlas pasar, pero cuando todo se detiene, queremos volver a abrazar nuestra vida.

Por eso hay que seguir adelante, mirar de frente a lo que venga y sobre todo, disfrutar cada segundo, cada suspiro, lo insignificante, esos detalles que son instantes, vivir intensamente a tu familia, a tus amigos, a quienes te rodean porque al final la vida es esto.

No quiero irme con la sensación de que no disfruté, de que no amé lo suficiente o no lo expresé cuando debía.

La vida es un sentimiento, un milagro en equilibrio, frágil y peligrosa, divertida a veces, dramática muchas otras, pero vivir es lo mejor que podemos con hacer con ella.

Y hasta aquí mi reflexión de viernes lluvioso

Anuncios